Facebook Twitter Google +1     Admin

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Por tí...

20111125002023-beso-cuello013.jpg
Sé que me quedo hipnotizada mirándote mientras tú me miras... sé que notarás cómo mis ojos recorren cada ángulo de tu cara, cada sombra, cada arruga, cada mueca... hipnotizada mirando el movimiento de tus labios mientras me hablas, pensando justo en ese momento que no me había fijado en su turgencia...
Y veo cómo me estás hablando, pero no puedo escucharte.
Veo, sin embargo, cómo tu boca queda entreabierta mientras esperas una respuesta mía, cómo tus ojos se mueven por mi rostro, y me siendo desvanecer en ellos.
Puede que no los más bonitos, puede que no los más exóticos... puede que tardaras en llamar mi atención, como así fue, pero pasito a paso, ese cúmulo de "normalidades" se ha desmarcado como el conjunto perfecto que me vuelve loca.

Porque esa turgencia de tus labios, sí, finos, pero tan llenos, tan voluptuosos, tan afrutados... me colapsa la mente, me impide pensar en nada que no sea desear morderlos despacio, con suavidad... me impide dejar de desear sentirlos en mi boca, melosos, juguetones, sintiendo chispazos al contacto, notando cómo me humedecen por completo, casi viéndolo como el preludio del beso mucho más profundo que querría sentir en lo más íntimo de mi sexo.
Porque ahí es donde quiero sentirlo, donde me muero por tener un minuto más la calidez de tu aliento.

Y entonces siento cómo, en realidad, cada parte de tu cuerpo me hace temblar al imaginarla en el contexto adecuado dominado por mi lujuria...

Porque tus manos, tus dedos, no tienen sentido en mi mente tocando nada que no sea mi piel... porque puedo mirar horas tus manos y casi sentir cómo rozan mis pezones, ascendiendo por mi cuello, acariciando mi mandíbula e introduciéndose entre mi pelo a la altura de la nuca...

Porque tus piernas, puede que demasiado delgadas, puede que insignificantes bajo esos tejanos desgastados, turban mi mente al imaginarme pasando mi mano, desde tu rodilla hasta la parte superior de tu muslo, hasta el punto de notar cada músculo tensarse al contacto de mi mano con tu cuerpo.

Porque tus caderas, apenas marcadas por el dibujo de tu cinturón, traen a mi mente toda la fuerza y la potencia del empuje violento que notaría sobre mí mientras de dejo entrar más y más profundo...

Porque tu pelo, salvaje, sin más forma que la propia ganada a base de huir de cortes y peinados, me engatusa, me atrae, me tienta... porque necesito tocarlo y olerlo, sentir su suavidad y disfrutar de la magia del movimiento perfecto que haces para retirarlo de tus ojos.

Porque esa media sonrisa inclinada levemente a la izquierda me desarma, y sé que notas cómo mi mirada cambia, cómo se vuelve tierna al mismo tiempo que cargada de deseo. Porque esa media sonrisa entra en el juego de coqueteo que tanto nos gusta y que tanto nos gusta demorar.

Porque no puedo pasar un segundo más sin buscarte, sin tenerte cerca, tentando a la suerte, tentando a tu cuerpo para que decida que cada aproximación no es casual, sino buscada y deseada. Porque me muero por tenerte dentro, sentir el deseo explotar dentro de mi y los gemidos de tu garganta clavados en mis oidos, como el sonido más dulce que jamás podré esperar. El sonido que me alimenta y que querría provocarte día tras día...

Labisogloss.-


25/11/2011 00:20. Labiosgloss #. sin tema Hay 1 comentario.

DESASOSIEGO

20111005174557-miesperanza.jpg
… Y angustia, desesperación, ansia, impaciencia, inseguridad, incertidumbre… por verte, por tenerte, por sentirte, por oírte, por olerte, por tocarte.

¿Cómo me miras? ¿Cómo me hablas? No te entiendo, estoy perdida. Te siento cerca y lejos, me confundes, me excitas y congelas al mismo tiempo, me provocas tanta impaciencia como temor… porque sólo hay una cosa peor que no haberte tenido nunca: perderte…

Porque no es suficiente lo que he tenido: necesito más… Porque no puedo no volver a tenerte, no puedo no volver a sentirte… no puedo siquiera respirar si pienso que nunca a más mi piel se mezclará con la tuya…

Me ahogo, me cierro, me hundo, me escondo… mi piel apenas sujeta mis emociones, mis lágrimas se escapan, y mi respiración, así contenida, apenas me es suficiente para vivir.

Labiosgloss.-
05/10/2011 17:45. Labiosgloss #. sin tema Hay 1 comentario.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

CRY

20110909012949-lagrima.jpg

 

No me sucede casi nunca, no es algo habitual, no me pasa con casi nadie... pero hace un rato, adormilada en el sofá, recordando los momentos sencillos, rutinarios, contenidos del día que hemos pasado juntos en el trabajo, y mientras pensaba en tí, recreandome en los contornos de tu barbilla y de tu cuello, casi como si pudiera morderlos, me he dejado llevar, me he acariciado como si fueran tus manos, como si tú estuvieras sobre mí, o dentro de mí...

... Y esas sensaciones han sido tan intensas, ya desde el princio, que yo sabía que no era un desfogue más.

He intentado prolongarlo todo lo posible, he intentado retrasar el momento del clímax para poder "disfrutarte" un poquito más, un poquito más... pero ha sido un día cargado de sensaciones que me han tenido excitada hora tras hora, que me han hecho mojar mis braguitas cada vez que te oía, que te veía... cada vez que pasaba a tu lado o te tenía enfrente... cada vez que tus ojos se posaban en mí, cada vez que tus labios pronunciaban mi nombre, mientras me dejaba acunar por su musicalidad al pronunciarlo...

Y aunque he intentado que durase más, no he podido contener todo el fuego que tenía dentro, y he explotado por tí, para tí, en un orgasmo tan potente que me ha hecho terminar llorando.Por la fuerza, por la intensidad, por la excitación...

Y dejo que mis lágrimas se sequen sin tocarlas, dejando surcos húmedos en mi piel, dejando al mismo tiempo que la intensidad de mi orgasmo vaya menguando, sin poder dejar de pensar en tí.

Debería empezar a preocuparme, me tienes enganchada... tanto tu "yo" real como el irreal que vive en mi mente...

 

Labiosgloss.-

09/09/2011 01:29. Labiosgloss #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

¿LO SABES?

20110802185429-3.jpg

 

¿Sabes que no han sido sólo dos o tres polvos?... ¿sabes que han sido muchos más  los que hemos compartido? En mi mente, en mi imaginación, en mis noches solitarias y despertares ansiosos de ti...

¿Sabes que te he follado muchas veces, sintiendo tus labios en mi cuello, notando tus dedos colarse entre mis braguitas, y tu sexo ardiente esperando...?

Te he follado varias veces al día muchos días, sentada en mi mesa en la oficina, andando por los pasillos de camino a la tuya, tomando una cola cola sentados en las escaleras de la calle, hablando sobre cualquier cosa, mientras yo te follaba, sintiendo la calidez de tu piel sobre la mía, aún estando a medio metro de distancia.

Te he follado mientras me explicabas el funcionamiento de cualquier cosa, embriagada por la dulzura de tu mirada, convirtiendo esa dulzura en pasión sin control, sin formalismos, sin contenciones...

Te follado sin que tu lo supieras, mirándote a escondidas mientras cruzabas el pasillo, inhalando tu perfume y siguiendo tu rastro, como un animal en celo en busca de su presa...

Te he follado en silencio desde el otro extremo de la sala, sentados en la cafetería, recogiendo el correo en recepción... y cada una de esas veces he notado mi sexo humedecerse por ti, expandirse por ti, palpitar por ti, explotar y morir de placer por ti.

No, no han sido dos o tres veces... Cada día te follo varias veces, cielo, cada día te brindo la potencia de mi orgasmo, por y para tí, la exquisita sensación de excitación que me envuelve al sentirte cerca, el vértigo que me provoca no poder hacerlo realidad cada vez que mi cuerpo lo pide.

Y sin embargo, tengo la sensación de que todo esto... ya lo sabes.

 

Labiosgloss.-

02/08/2011 18:54. Labiosgloss #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

TIEMPO

20110719110218-1.jpg
Una semana sin verte, demasiado tiempo para mis sentidos…

…Para mi vista, que saborea tu presencia con ansia y delicadeza al mismo tiempo, que disfruta recorriendo tu rostro, poco a poco, bañándose en la profundidad de tu mirada, meciéndose en la curva de tus cejas, deslizándose por la impetuosidad de tus pómulos, acunándose en la voluptuosidad de tus labios, jugueteando con el hoyuelo de tu barbilla…

… Para mi olfato, que degusta cada nota de tu piel, embriagándose con el aroma que desprende cada uno de tus poros, con la calidez de tu sudor, con la dulzura ambarina de tu perfume penetrando en mi nariz, en mi razón…

…Para mi oído, que se deja transportar por el sonido de tu voz, por la magia de tus susurros, por el tintineo alegre de tus risas, por la complicidad de tus palabras, que se dejan caer melosas y pausadas, llenando de paz mi mente…

… Para mi tacto, que anhela la textura de tu piel, la suavidad de tu pelo, la rugosidad de tu barba crecida rozando mi piel, la presión de tus manos sobre mis muslos, la temperatura de tu sexo rozando el mío…

… Para mi gusto, dejándose envolver por el sabor de tu saliva, mezclando la tuya y la mía en suaves besos transformados en pasión desmedida, degustándonos, saboreándonos, lamiendo y paladeando cada bocado, cada porción de nuestros cuerpos…

Necesito que vuelvas, te necesito en mí…
19/07/2011 11:02. Labiosgloss #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Me gusta...

20101221162722-1.jpg

En un chico me gusta:

 

… verle masturbarse…

…mirarle mientras me masturbo…

…pegarme a su cuerpo y notar su erección contra el mío…

…que se acerque a mi oído en un lugar ruidoso para decirme algo y sienta el aroma de mi pelo…

…ese gemido grave, profundo, que emite al acariciar su sexo…

… cuando me abraza por la espalda colocando sus manos sobre mis pechos y posa sus labios entre mi cuello y mi nuca…

…la cara de desconcierto y excitación que pone cuando descubre que no eres tan buena como aparentas…

… verle conducir…

… me que mire las piernas mientras conduzco…

…que, aún dormida, empiece a acariciarme y hacerme el amor…

…que le guste ver porno conmigo…

…que le guste hacer porno conmigo…

…que no se sienta intimidado por mi actitud sexual…

…que siga mi ritmo…

 

…y algunas cosas más que ya os contaré…

 

Labiosgloss.-

21/12/2010 16:27. Labiosgloss #. sin tema Hay 1 comentario.

Shhh...

20101126234514-pasi-c3-b3n.jpg

Esta mañana he hecho el amor contigo, pero tú no lo sabes…

Te he hecho el amor apenas despierta, sintiéndote a mi lado, sintiendo tus manos en mi piel, el recuerdo de ellas presionando mi carne…

No te lo diré, espero que pronto lo veas reflejado en mis ojos. Estoy segura, la pasión se nota, la atracción se palpa, la excitación se percibe en mil matices...

Si solo con recordarte mi vientre arde, si solo verte provoca que mi cuerpo tiemble... ¿cómo resistirse?

Adoro lo que me haces sentir. Sólo por el hecho de recordarme que sigo VIVA ya merece la pena.

Quiero sentirme viva cada día, cada hora, cada minuto... quiero que mi mundo gire, y no se si lo hace en torno a tí, lo que sí se es que tu has vuelto a ponerlo en marcha...

26/11/2010 23:45. Labiosgloss #. sin tema Hay 2 comentarios.

GANAS...

20101124230028-erotismo.jpg

 

Ganas de sexo, ganas de furia y pasión sin preguntas, ganas de gemidos, gritos y respiraciones entrecortadas.

 

Ganas de tí, extraño que pasas a mi lado mientras ando por la calle, mientras espero para cruzar el paso de cebra... ganas del chico que me mira mientras me quito el abrigo para subir al coche...

 

Ganas del desconocido que, parados en el semáforo o en el atasco, cada uno en nuestro coche, mira atento mis movimientos mientras me pinto los labios...

 

Ganas de aquellas miradas nocturnas que no necesitaban presentaciones, que se dejaban envolver por la música y el alcohol, que jugaban coquetas al tonteo que se iba cargando, minuto a minuto, de excitación...

 

Ganas de un lugar oscuro con un hombre sin nombre, ni pasado, ni futuro, que luego desaparezca dejándome como único recuerdo de su presencia la marca de su piel en la mía...

 

Ganas de dejarme llevar, de ser "mala", de sentirme fuera de lugar, fuera de mí... dejando prejuicios, dejando estereotipos y formalismos de lado.

 

Labiosgloss.-

24/11/2010 23:00. Labiosgloss #. sin tema Hay 1 comentario.

...Placer matinal...

20101109000713-matinal-2.jpg

 

Hoy me he despertado más pronto de lo habitual… Una hora antes de sonar el despertador, mi cuerpo se ha ido desperezando y abriéndose al nuevo día. Y aunque aún sentía la somnolencia del recién despertado, he podido sentir, muy en el fondo, un resquicio de excitación que me ha llevado a pensar en qué estaría experimentando mi cuerpo antes de abrir los ojos.

He de reconocer que soy bastante propensa a disfrutar de estimulantes sueños eróticos, muy vívidos, claros, y sobre todo, reales. Tan reales que más de una y de dos veces he terminado disfrutando, entre sueños, de fantásticos orgasmos entre lo real y lo irreal… Orgasmos tan brutales que me despiertan, que hacen que mi sexo amanezca totalmente empapado, deseoso.

También es cierto que me encanta propiciar dichos sueños. Por algún motivo, mi subconsciente, a veces, cumple mis deseos en cuanto al rumbo de mis sueños nocturnos. Y esos sueños húmedos, buscados por mí, aparecen justo en el momento deseado.

Me encanta despertarme en mitad de un potente orgasmo, de esos que sacuden tu vientre y lo hacen contraerse con tanta fuerza que te dobla por la mitad, sintiendo verdaderas descargas eléctricas recorriendo tu cuerpo, notando cómo el corazón bombea la sangre con tanta fuerza que parece que no puedas controlarte

Esta mañana, aunque tenía la sensación de haber disfrutado entre sueños de un final feliz así, sentía que había sido en la lejanía de la somnolencia más profunda, y esa excitación a modo de recuerdo me ha ayudado a intentar rememorar esas sensaciones.

Así, mis dedos han decidido acariciar la piel de mi torso y mi vientre, preparando el terreno, acercándose poco a poco a mis pechos, para dedicarles susurros a mis pezones, consiguiendo despertarles y endurecerles.

Mis piernas, apretadas una contra la otra, acumulaban calor justo en la zona más sensible de mi sexo, manteniendo la humedad y recuperando la excitación. Casi podía sentir cómo mi clítoris iba aumentando de tamaño al tiempo que mi respiración se agitaba. Mientras, mis manos rasgaban la parte exterior de mis muslos y mi cabeza retozaba sobre la almohada, casi gimiendo de placer.

Los fluidos de mi sexo lubricaban una zona cada vez más sensible, cada vez más abierta, más exuberante y desinhibida.

Sabía que cuanto más se prolongara el juego más intenso será el final.

Y acaricio, saboreo, araño, rasgo, gimo, suspiro... y me dejo llevar justo en el instante en que noto cómo no hay retorno, cuando ya no podría, ni aún queriendo, volver a la compostura, recuperar el control y parar.

Porque no quiero parar, no quiero dejar de hacerlo, no quiero dejar de darle a mi cuerpo lo que desea, lo que necesita, aquello de lo que se alimenta para seguir disfrutando de la vida, saboreando cada momento, jugando con mi imaginación, apoyándome en recuerdos, reviviendo experiencias e inventando otras nuevas.

Labiosgloss.-

09/11/2010 00:07. Labiosgloss #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Reencuentro

20101102123001-beso-cuello.jpg

Siento tus ojos mirarme desde el otro extremo de la mesa de reuniones y sé lo que estás pensando, porque yo hago lo mismo.

Veo cómo tus ojos recorren mi rostro y bajan hasta mi escote mientras juegas distraído con el bolígrafo que sujetas en tu mando derecha.

Jugamos a no mirarnos al mirarnos, a la indiferencia fingida, al compañerismo inocente, a la excitación oculta y contenida. A que no recordamos los labios del otro, el tacto del otro, el cuerpo del otro. Tu sexo en mí, mi sexo abrazándote, tus manos quemando mi piel, mis labios saboreando la tuya.

Finjo que no me excitan las dos pequeñas cicatrices cruzadas que, sólo vistas muy de cerca, asoman junto a tu barbilla, semi ocultas bajo tu barba de dos días.  Finjo que tus manos me producen  indiferencia mientras intento no recordar cómo jugaban conmigo, cómo ansiosas buscaban rincones de mi cuerpo aún privados para ti.

Finges que desconoces el sonido de mis gemidos en pleno éxtasis, mi respiración agitada sin contención, dejándose llevar por las sensaciones, por el placer. Finges que no conoces las contracciones de mi cuerpo cuando el placer ya no da tregua, cuando la sangre arde dentro de mí, mientras clavo mis manos en tu cuerpo intentando aferrarme a esas sensaciones el máximo tiempo posible.

Recuerdo momentos que sonrojan mis mejillas. Me preocupa que el resto de los presentes lo note, que vean cómo mirarte tiñe mi rostro de rubor. No me importa que tú te percates de ello, sé que eso te excitará aun más.

Me sonríes a varios metros de distancia y casi puedo sentir el calor de tu cuerpo llegando hasta el mío. No puedo evitar dejar caer mi mano sobre la mesa y rememorar  tus caricias, ascendiendo por mi pierna, hacia mi sexo. Aprieto mis piernas y contengo la excitación. Te miro y te devuelvo la sonrisa, discreta, tímida, dejando que sólo mis ojos de hagan saber lo que en esos momentos pienso, deseo, necesito…

Cruzamos la sala al terminar y casualmente coincidimos en la puerta. Los últimos. Cada uno del resto comentando, ajenos, mientras tus pasos y los míos son más cortos, intentando poner distancia para quedarnos ligeramente rezagados.

Te cuidas de que el resto escuche el comentario de “Tenemos que probar lo del evento del viernes, trae el CD y en diez minutos lo dejamos hecho, ¿puedes?”.

Claro que puedo.

Al subir a tu centro de operaciones, me noto tan nerviosa como hace dos semanas de camino a tu casa. Intento arreglar mi pelo, estirar mi chaqueta, colocar mis pantalones, respirar hondo y relajarme. Se abren las puertas del ascensor y tengo que cruzar la oscura entrada que me llevará a ti.

No te veo en la oscuridad del pasillo. Miro a un lado y al otro pero no sé por dónde andarás. Me quedo parada, inmóvil, intentando escuchar algún sonido que delate tu presencia.

Nada. Sólo el traqueteo de las máquinas. Sólo mi respiración agitada. Sólo puedo sentir mis nervios crispados impacientes, a la espera.

A la derecha, he oído un sonido que concuerda con el tono de tu voz. Giro sobre mis pies y me dirijo hacia allí. Te veo agachado montando un foco y me resulta divertido verte arrodillado en el suelo, peleando entre cables y conectores.

Al percatarte de mi presencia, te giras. Tu rostro y tu mirada han cambiado respecto a diez minutos antes. Ahora sí es evidente que somos los tú y yo de hace unos días. Te incorporas, me saludas de nuevo, me sonríes y me desarmas. Sacudes ligeramente tu pelo para retirar las mechas que caen sobre tu cara. No te he dicho lo mucho que me gusta tu melena, pero creo que lo intuyes por lo directo de mis caricias hacia esa zona de tu cuerpo. Me encanta introducir los dedos entre tu pelo, acariciarlo desde dentro. Siempre he tenido cierta debilidad hacia los chicos con el pelo largo.

Y sin mediar palabra, te agachas ligeramente para ponerte a mi nivel y besas mis labios. Un solo beso, directo, pausado, saboreando mis labios, pero único. Creo que esperas que sea yo quien lo continúe.

Miro ligeramente hacia la puerta y me dices que esté tranquila, que cierra por dentro, que estamos solos. Bajo mi mirada pensando qué quiero que pase. No es el lugar, pero no puedo no besarte. No puedo no dejarme llevar. Y agarro el costado derecho de tu camiseta para atraerte hacia mí.

Tu perfume me embriaga. A esta distancia, mezclado ligeramente con el aroma de tu piel, resulta aún más cálido. Tus labios son suaves y están mucho más relajados,  aunque ganan intensidad cada segundo que pasa.

Has posado tu mano sobre mi mejilla y posteriormente bajado por mi cuello. Noto como todo mi cuerpo se estremece.

 Sé que no es el momento, sé que no es el lugar, sé que debemos parar y recuperar las formas. Bajo el rostro para forzar la separación y te ofrezco el CD. Lo tomas y sonriendo me dices que te debo una, que te prometa buscar un momento más adecuado, que me lo dejas a mí. Que te mueres de ganas de repetir lo del otro día.

Sabes que yo también.

02/11/2010 12:30. Labiosgloss #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

¿Nos vemos?

20101015122550-sensual.jpg

Me has invitado a ir a verte, y tras muchas dudas, he ido. Me temblaban las piernas mientras iba de camino, sentía el corazón en la garganta y el estómago del revés.

En la puerta, he permanecido unos minutos dentro del coche, esperando reunir valor para entrar, debatiéndome entre el “hazlo” y el “no deberías”.

“No debería”… odio esa expresión. ¿No debería por qué? ¿Por mí? ¿Por el qué dirán?

No se trata de que deba o no, se trata de que quiera hacerlo. Y quiero entrar y dejarme llevar, sin pensar, aunque eso en mí, que le suelo dar bastantes vueltas a todo, es complicado.

Tu mensaje en el móvil era simple: “Podías pasarte un rato, ven con tu amigo si quieres…”. Creo que sabes muy bien que, si me acerco, no será con nadie más. Sabes que si me ves entrar por la puerta no será una copa de compañeros, el significado será mucho más explícito: “Estoy aquí y sabes por qué”.

He colocado mi vestido al salir del coche. No lo tenía previsto, no es la ropa que suelo llevar al trabajo, no sé si te gustará…

Al entrar me he quedado parada en la puerta sin conseguir enfocar, buscándote entre la gente. Esperaba encontrarte tras la barra, sirviendo copas, pero allí sólo había un chaval bastante joven totalmente distinto a ti.

Notaba mi respiración agitada cuando he sentido tu mano sobre mi hombro, y cómo  la has bajado por mi espalda, hasta posarla sobre mi cintura.  Entonces me he girado. Eres más alto que yo, pero mis tacones de 12 centímetros me acercan un poquito más a ti. Mis ojos quedan a la altura de tu barbilla.

“Hola guapa”

Esa es mi expresión, yo sí te he llamado guapo alguna vez…  pero tú nunca te has referido así a mí en el trabajo. Me llamas por mi nombre, incluso por mi apellido cuando yo me refiero a ti con un “Don”  guasón, pero me encanta que me recibas con un piropo.

Nos hemos visto hace unas horas en la oficina, pero te has acercado y me has dado un beso en la cara. Y me he tenido que agarrar al costado de tu camiseta, para mantenerme firme. Es la primera vez que tus labios tocan mi piel. Me derrito de placer.

Acto seguido, me has tomado de la mano y me has acercado a la barra. Me preguntas qué me apetece tomar, pero no sé qué quiero… no quiero nada de beber, no tengo sed, no tengo sueño, no tengo hambre… me siento flotar y absolutamente excitada, asustada, eufórica

Te pones tras la barra y me sirves una copa “Prueba, te va a gustar”. Apoyado sobre tus codos, frente a mí, apenas 15 centímetros nos separan.

“Me alegra que hayas venido sola”, “¿Por?” “Porque sí”, y has sonreído dejando caer tu flequillo sobre tus ojos. Has acercado tu mano a mi pelo y lo has acariciado “Me encanta tu pelo, que lo lleves siempre alborotado”.

He pasado mi mano por mi nuca mientras te miraba de reojo con una media sonrisa, y me has copiado el gesto.

Pasamos un rato comentando trivialidades y noto cómo ambos nos vamos relajando. Te has sentado a mi lado junto a la barra y estamos uno frente a otro, yo con las piernas cruzadas y tú con ellas abiertas apoyadas en el reposa pies de tu taburete alto.

No has dejado de mirar mis sandalias desde que entré, y eso me encanta.  

Te han llamado desde la barra y te acercas. Te veo tararear “Sexy Bitch” y me pongo a cien.  Me encanta esa canción, me provoca un subidón instantáneo.

Apenas ha pasado media hora desde que llegué, pero estoy impaciente: por irme, por quedarme, por besarte, por huir…  Te veo coquetear pero creo que necesitas una señal por mi parte. Veo cómo me miras

Has vuelto a mi lado y has puesto tu mano sobre mi pierna. “Estás muy guapa esta noche”. Creo que si dejas ahí la mano un minuto más tendré un orgasmo sin necesidad de nada más.

“Bueno, entonces ¿qué?, ¿qué hacemos?” es lo único que acierto a decir. Me impaciento.

“Hacemos lo que tú quieras”…  y ya estás a cinco centímetro de mi rostro.

Vámonos, sólo puedo pensar en eso. Vámonos de aquí, a un lugar donde nadie nos vea.

He puesto mi mano sobre tu pecho, he frenado tu aproximación con una sola intención: mirarte a los ojos. Creo que nunca te los había visto tan de cerca, ni tan brillantes. He ladeado mi cabeza y te he dejado hundirte en mi cuello.

Me muero. Me muero. Me muero.

Has descruzado mis piernas con tus manos para colocarte entre ellas, junto a mí, aún sentada en el taburete. Me resulta tan extraña la situación… pero quiero dejarme llevar. Ahora ya no podría parar.

Me dices al oído “Me estoy poniendo  a cien”… sé a lo que te refieres. Te pido que nos vayamos.

Salimos y antes del llegar al coche ya me has dado la vuelta y acercado a ti, y me has besado.  Has colado tus manos bajo mi gabardina y casi has llegado a subir el vestido por la parte de atrás. No llevo medias, mis piernas están frías, y tus manos arden. Me encanta la sensación.

Apoyados sobre mi coche, no puedo despegar mis labios de los tuyos. Me sorprende tu excitación, me gusta. Te tenía por más tímido.

“Vamos a mi casa” me dices. Espero que vivas cerca, no sé cuánto podré aguantar.

Me guías mientras conduzco con tu mano izquierda acariciando mis piernas.  No puedo, no puedo concentrarme, no sé lo que hago, no sé si parar o seguir.

Mañana nos veremos en el trabajo, dime cómo lo vamos a hacer, cómo vamos a mantener las distancias, a disimular, a no mirarnos con otros ojos. Dime que no va a cambiar nada.

El ascensor supone un reto, te mantengo a una distancia prudente mientras disimulo buscar algo en el bolso. Abres la puerta de tu casa y apenas nos da tiempo a cerrar. Casi sin darme cuenta, el bolso y la gabardina están en el suelo.

Pero quiero ir despacio, a pesar de la excitación. No consigo encajarnos en esa situación.

Nos quedamos en el salón. Te he sentado en el sofá y me he inclinado sobre ti. Yo te quito la ropa, no te preocupes. Primero yo a ti, luego puede que te deje hacérmelo a mí…

“Déjate las sandalias”

Levanto mis brazos, te dejo que tires del vestido hacia arriba. Te has entretenido especialmente con mis piernas, acariciando muslos y gemelos, besándolos, mientras acaricio tu pelo.

“¿Recuerdas el evento de hace dos semanas, que me agarré a tu pierna mientras intentaba enchufar el reproductor? Pues desde entonces me moría de ganas de tocarlas así, me encantan”

¿¿Te encantan mis piernas?? ¿¿Mis piernas??

Me tumbas a tu lado  y terminas de quitarme la ropa interior. Tiemblo de excitación, apenas puedo respirar, no puedo evitar moverme y retozar junto a tu cuerpo, mientras te dejo hacer. Estás enroscado en mi cintura y sigues bajando. 

Mí humedad es evidente y puedo sentir cómo te gusta.

Me dejo hacer, ya me tocará. Quiero hacerte disfrutar, quiero que sigas queriendo más. 

Te centras en mí, sabes llevar los tiempos… Sabes ponerme a mil y deja menguar la excitación para empezar de nuevo. Siento tus dedos dentro de mí y tu lengua alrededor de mi sexo. Sólo puedo cerrar los ojos y dejarme llevar. Tu incipiente barba roza mi piel, me vuelve loca.

Quiero saborearte, quiero  oírte gemir, quiero que me claves los dedos en mis muslos mientras me muevo sobre ti. Quiero que me recuerdes siempre como uno de los mejores polvos de tu vida. Quiero que quieras más.

Ha sido una de las noches más excitantes de mi vida. Mañana sólo seremos dos compañeros. Puede que dentro de un tiempo, repitamos. Estaré preparada.

 

15/10/2010 12:25. Labiosgloss #. sin tema Hay 1 comentario.

Aproximación...

20101014125032-dibujo.jpg

Te has acercado a mi mesa y te has inclinado sobre mi... he podido ver tu mirada paseándose por mi escote, y  me ha vuelto loca de deseo... Apenas a dos centímetros, rozando mi hombro derecho con tu hombro izquierdo, mientras giras tu rostro para mirarme, puedo sentir tu calor en mi piel...

Esa mirada a mis pechos se veía iluminada, excitante y excitada, ardiente...

Me encantan los juegos de coqueteo que nos traemos. No pasa nada, pero pasa de todo... Me vuelven loca esos ojillos tiernos que rehuyen los mios si los acompaño de una sonrisa picarona, si respondo a tus comentario picantes con más dobles sentidos, si te sigo el juego mientras me sonries con la mirada...

A veces creo que no sabemos lo sufiente el uno del otro, otras, que nos vemos venir de lejos y por eso entramos enun juego tan sutil como evidente...

Soy paciente, me gusta el placer que se toma su tiempo, me gusta recrearme en sensaciones y darle tiempo a la excitación para crecer y crecer, lentamente... me gusta llegar al final tras un largo camino, un camino que me deje satisfecha y extasiada...

Y quiero recorrer tus senderos... así...

14/10/2010 12:50. Labiosgloss #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

SOLO, Loewe

20100918004224-om3.jpg

Solo Loewe es la armonía de los extremos, una fragancia que no solo permite entender la complejidad de la personalidad de cada hombre, sino que la reivindica por ser el origen de la riqueza interna de cada uno.

Es un hombre moderno decidido y actual, dinámico y sensible capaz de apreciar todos y cada uno de los detalles exclusivos de esta fragancia. Un hombre multifacético en equilibrio y armonía consigo mismo.Solo Loewe es una fragancia en total armonía con su filosofía .

Notas:

HESPERIDE Y ESPECIADO: Bergamota , Limón y Mandarina/ Cnela ,Nuez Moscada, Comino y Pimienta Rosa.

AROMÁTICO Y AMADERADO:Lavanda , Guava , Boldo , Romero , Mte y Tomillo/ Pachulí ,Costus y Cachemira.

AMBARADO Y ANIMALIZADO: Ámbar de Styrax / Almizcle Género Masculino.

.................................................

Tu perfume me embriaga, me acompaña durante todo el día si pasamos dos minutos en la misma habitación... Y por mucho que se asemeje, el olor del frasco no capta ni de lejos la combinación del perfume con el aroma de tu piel.

Puedo sentir el calor y frío que desprendes al mismo tiempo, la ligereza descuidada de quien no da mucha importancia a su imágen, pero al mismo tiempo la coquetería irresistile de quien se siente identificado con el aroma que desprende.

Es Loewe con tus vaqueros y zapatillas, con tu pelo crecido y tu barba de dos días, es Loewe altivo con tu cercanía... es... extraño y hechizante al mismo tiempo...

Eres tu...

18/09/2010 00:42. Labiosgloss #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

TU OSCURIDAD

20100722104249-luz.jpg

Ansío la oscuridad de tu cueva… ese lugar privado e íntimo donde trabajas, donde te sientes cómodo. Encontrarte allí, lejos de miradas curiosas, lejos de sonidos más allá del traqueteo de las máquinas que te ocupan, resulta de lo más excitante. Porque siento que allí podríamos dar rienda suelta a la complicidad, al deseo.

Entro y veo que no hay nadie… te busco por los pasillos, pero me cuesta encontrarte. Apenas se distinguen sombras. Cuando te encuentro, me siento extraña.

Me resisto a mirarte a los ojos, me da vergüenza, porque estoy convencida de que notarás el rubor en mis mejillas. Charlamos, pero no puedo dejar de pensar en la soledad y oscuridad que nos rodea, y lo mucho que me excita. Mueves tu cabeza y dejas que tu pelo te cubra los ojos. Me encanta esa media melena cayendo ligeramente sobre tu rostro. Es el estilo de un chico malo, que acompañas con vaqueros y camisetas, pero no que coincide con esa actitud simpática pero tímida y servicial que demuestras.

Me pregunto si existe una doble personalidad en ti, cómo serías si la formalidad del trabajo no nos hiciera mantener cierta distancia.

Me pregunto cómo serías excitado y atrevido, acorralándome contra la pared, poniendo tus manos en ella para dejarme enjaulada entre tus brazos, y acercando tus labios a mí…

Tu perfume envuelve la estancia, y lo he interiorizado tanto que he llegado a comprarlo sólo para dejarme acunar por él cuando estoy sola. Me hace sentirte cerca.

Dejemos pasar los días, dejemos que la oscuridad nos envuelva, dejemos que la excitación crezca antes de darle rienda suelta… LABIOSGLOSS

22/07/2010 10:42. Labiosgloss #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

No-Sex

20100716123837-1.jpg

…Lo peor que le puede pasar a una persona a la que le encanta el sexo, es enamorarse de otra para la que el sexo no es demasiado importante… Y así estoy, en esa encrucijada, entre el amor actual y la pasión “perdida”…

Intentando tener paciencia (la promesa es “son las circunstancias, el estrés, etc… pasará y volveremos a la actividad”) y las dudas sobre cómo solucionarlo. Porque la falta de sexo me hace sentir más ganas de él, porque no puedo “hacer como que no pasa nada”, porque no puedo contener la excitación que aumenta día a día… Porque empiezo a sentir ganas de otras personas, y porque eso me crea el dilema de si es lo correcto o no.

Mi punto de vista siempre ha sido diferenciar el sexo del amor, porque no son cosas que tengan por qué ir unidas, por lo que entiendo perfectamente la “infidelidad” causada por necesidad de sexo, y no por necesidad afectiva. Acostarse con una persona  no es amar a esa persona, no implica que no ames a tu pareja, tu compañer@, con quién compartes mucho más...

Pero no sé si quiero entrar en esa espiral, aunque mi cuerpo me lo pida…

16/07/2010 12:38. Labiosgloss #. sin tema Hay 3 comentarios.

De vuelta...

20100629172705-escribir.jpg

Han pasado casi 2 años y aquí estoy, retomando el blog... después de muchos cambios en mi vida, siento que tengo de nuevo muchas cosas que contar.

Espero que podáis seguirme...

Labiosgloss.-

29/06/2010 17:27. Labiosgloss #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

ENTRE SUS MANOS, de Marthe Blau

20080818214130-9788497936897.jpg

 

Hoy os dejo una recomendación en forma de libro: Entre sus manos, de Marthe Blau.

"Elodie es una abogada de 30 años, esposa y madre, que vive en París. Un día, en los juzgados, sus ojos quedan atrapados por la mirada incisiva de un hombre, un colega de profesión, y ella siente que no puede ni siquiera moverse. El hombre la cita en su casa sin preámbulo, y empieza a ejercer un poder irresistible y abosluto sobre ella. Para la abogada eso va a suponer a la vez una fuente de placer y de dolor, y abocará en una relación obsesiva y de absoluta sumisión. Entre sus manos, ella descubre su ansia erótica, la pasión violenta y el poder de las palabras que a veces se convierten en un tormento. Sus pensamientos se ven invadidos por él en todo momento, hipnotizada por su voluntad y sus órdenes, por lo que le hace experimentar y lo que le obliga a hacer..."

Espero que os guste,

Labiosgloss.-

18/08/2008 21:41. Labiosgloss #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Relato 4: En el balcón...

20080728195211-balcon-2.png

Cuando sentí su respiración junto a mi nuca, con sus brazos asiendo mi cintura para rodearla y pegarse a mi cuerpo, supe que la situación iría a más

Él había salido un momento de la habitación, y yo aproveché para respirar un poco de aire fresco. Abrí el ventanal y me apoyé en la barandilla, curioseando el ambiente de la calle y refrescando mi cara con la brisa otoñal, después de una cena amena, relajada, llena de risas y confidencias.

Cerré los ojos tras mirar al infinito esas pequeñas luces cálidas que iluminaban la ciudad cuando la noche caía ya rotunda sobre ella. Sonaba música, canciones suaves, de melodías agradables, que él mismo había grabado unos días antes y que se convirtieron en la banda sonora de nuestros encuentros.

Mi vestido morado de gasa, vaporoso, sencillo, se movía ligeramente con el aire que se colaba en la habitación a través de los ventanales. Una de mis piernas ligeramente apoyada en la barandilla, apenas unos centímetros sobre el suelo, mientras la otra soportaba el peso del cuerpo, tensa, y ambas cubiertas por botas altas y negras, de tacón.

En la calle, tres pisos por debajo, y casi frente a mi, unos chavales reían y charlaban, dando tragos a un vaso grande de plástico, sentados en un banco y sin prisa alguna. Fin de semana en Madrid.

Fue entonces, con los ojos cerrados, dejándome envolver por la brisa y la música, cuando sentí su calor a mi espalda, me estaba rodeando la cintura mientras acercaba sus labios a mi cuello y a mi nuca. Y por un segundo intenté girarme, para poder mirarle directamente a los ojos, pero no me dejó. Me susurró un “No te muevas”, sí, un susurro, pero grave y muy sensual,  y sentí como me temblaban las piernas.  Y supe que lo mejor era obedecerle, porque sin duda él sabía lo que quería, y lo que me iba a gustar.

Apartó mi melena, dejándola caer suavemente sobre mi hombro izquierdo, mientras sus labios besaban mi espalda, mi hombro derecho, mi nuca y sus manos seguían sobre mi cintura, para poco a poco ir ascendiendo hacia mis pechos, que, excitados, se marcaban a través de la leve gasa del vestido, la única separación entre mi piel y la suya.

Una de sus manos bajó hasta mi pierna derecha, donde en el lateral, el vestido tenía una abertura que permitía acceso directo a mis muslos. Y ascendió por él, llegando al borde de la media, que quedaba a la mitad del muslo, jugueteando con la puntilla que la sujetaba a él.

Su cuerpo, pegado completamente al mío, estaba cada vez más excitado. Sus gemidos, profundos, con su pecho pegado a mi espalda, resonaban en todo mi cuerpo. Sus vibraciones activaban cada una de mis terminaciones nerviosas, haciendo que el placer inundara todo mi cuerpo.

Fue entonces cuando sus manos levantaron por completo mi vestido hasta la cintura, dejando a la vista mi trasero, cubierto por un delicado cullotte de encaje, y las piernas con medias de rejilla al muslo.

Mi cuerpo me pedía girarme para besarle, para poder también tocar su cuerpo y disfrutar de él, pero al mismo tiempo quería que fuera él quien me guiara, dejarme hacer, dejarle hacer.

Los chicos que bebían sentados en el banco de la calle no se percataban de nuestro juego de haberse girado y mirado unos metros hacia arriba, hubieran observado todo lo que hacíamos, porque por mucho reparo que a mi me diera, a esas alturas no podíamos parar. Y aunque de vez en cuando yo sugería ser un poco más recatados y volver a la intimidad de la habitación, ni él me dejaba ni nuestro acto hubiera tenido ni la mitad de morbo.

Yo me debatía entre el “quiero girarme” y el “sigue así, me encanta”, cuando sentí sus manos apartando la ropa interior y su sexo abriéndose paso dentro de mi, tan cálido, tan húmedo, tan intenso.. Mis piernas casi no podían soportan la tensión, y desde hacía un buen rato me aferraba a la barandilla, dejando que fuera él quien marcara el ritmo de cada embestida y cada pausa, pausas cuidadas y extenuantes, de esas que te hacen casi rogar “no pares, por favor, no pares”

Sus manos acariciaban mi torso, mi cuello, pasaba un dedo por mis labios introduciéndolo en mi boca para que lo lamiera y luego volver a bajarlo y excitarme más y más con esa humedad.

Inclinaba mi cabeza hacia atrás para poder acercarme a sus labios, deseando que me dejara entrelazar mi lengua con la suya, mientras mi respiración aumentaba deseando tenerle frente a frente. Ya.

Y cuando el deseo era tan grande que no podía soportar el juego, decidió que era el momento de volver adentro.
 

Labiosgloss

28/07/2008 19:52. Labiosgloss #. sin tema Hay 1 comentario.

Relato 3: Quiero...

20080725155808-imag2.png

Quiero…

         … sentir tu piel, en mi cama, tan usada, tan vacía… Ella también suplica tu regreso; ambas recordamos aquellas noches si fin en las que el placer inundaba la habitación y el silencio moría oculto tras nuestras respiraciones y gemidos.
Me envuelven los recuerdos que enturbian mi mente, y el sólo roce de las sábanas en mi piel provoca una incontenible excitación. Esa suavidad trae a mi mente tus caricias, que tan sabiamente recorrían mi cuerpo para transportarme al paraíso.

Quiero…

         … dejarme desfallecer en tus brazos, que sean ellos los que me reanimen e insuflen un poco de vida a este cuerpo abandonado, que si bien no anda falto de compañía, sí anhela un poco de maestría que lo haga vibrar como antaño.
Que tus labios apaguen mi sed y tu sexo ese fuego que noche tras noche me consume. Que tus manos sustituyan a las mías, que sin demasiado éxito pretenden revivir momentos pasados compartidos por los dos. Ellas, que se aferran a mis pechos, esos que añoran el roce de tu lengua y esa dulce succión que los torna duros, prietos, orgullosos…

Quiero…

         … que mis caderas desaparezcan bajo las tuyas, que sólo su movimiento de fe de su viveza, que sólo tú sientas ese ansia que me llena suplicando que sea tu cuerpo el que me llene a mi.
Sentir cómo tu cuerpo usa mi deseo en beneficio de ambos. Cómo te derramas dentro de mí mientras mi piel, sudorosa, disfruta de esas vibraciones que me hacen llorar de placer.

Y quiero…

         …que sientas cómo mi sexo rodea al tuyo y le hace el amor, cómo su humedad busca calmar tu sed… y la mía.

Ven… no hables, no preguntes, no juzgues, ni siquiera me ames. Sólo hazme sentir viva…
 
 

Labiosgloss

25/07/2008 15:58. Labiosgloss #. sin tema Hay 4 comentarios.

DUERME, de Ricardo Arjona

20080724181359-20060510-duerme.jpg

 

Tus labios entreabiertos
Con un leve zumbido al respirar
Tu cara sin gestos
Tus pechos pretextos
De una posible maternidad
Toda tu dormida alli
Despues de la estampida
De dos cuerpos y el amor

Tu vientre haciendo un hueco
Para guardar mis pistilos de agua luz
Tus pies descubiertos
Tus brazos abiertos
Tu ombligo el universo todo en ti
Y yo me fumo tu aliento
Despues de la batalla
De dos cuerpos y el amor

En tus uñas hay rastros de mi piel
Y en mi piel hay sudor del compartido
Es sudor de sal que sabe a miel
Son tus manos arañando en lo prohibido

Duerme, duerme
Que yo aun no se si estoy soñando
Se vino el cielo a este lugar
Mientras tu cuerpo aun temblando
Duerme, duerme
Que sere el centinela de tus sueños
Que no hallaras alli uno mejor
Que del que acabo de ser dueño

Tu pelo derramado
Llenando de azabache mi colchon
Tus uñas pintadas, tus piernas cerradas
Tus pliegues en perfecto claro oscuro
Y yo creo mas en Dios
Despues de la fortuna
De dos cuerpos y el amor
Y tu que aun no te enteras que te amo
Porque no entiendes el lenguaje de mis manos
Mañana al despertar yo te dire
Lo que este tiempo por cobarde me calle

Duerme, duerme
Que yo aun no se si estoy soñando
Se vino el cielo a este lugar
Mientras tu cuerpo aun temblando
Duerme, duerme
Que sere el centinela de tus sueños
Que no hallaras alli uno mejor
Que del que acabo de ser dueño

24/07/2008 18:14. Labiosgloss #. sin tema Hay 1 comentario.

Blog creado con Blogia.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras

Contrato Coloriuris